Ojo normal

Ojo con catarata

¿Cuándo se debe operar?

Para la intervención quirúrgica no es necesario esperar a que la catarata esté muy avanzada o madura. Debemos valorar, junto con el paciente, sus condiciones y necesidades visuales para la vida cotidiana. En todo caso es un error esperar demasiado o a que la catarata «madure», puesto que se priva al paciente de una recuperación visual temprana, siendo además técnicamente más difícil la intervención quirúrgica y, por consiguiente, mayor el riesgo de complicaciones.

¿Qué técnica quirúrgica es la más conveniente?

La técnica más segura, eficaz y moderna es la facoemulsificación con implante de una lente intraocular. Esta es la técnica habitualmente utilizada y consiste en la fragmentación y aspiración del cristalino mediante una sonda que emite ultrasonidos. Esto permite realizar la intervención a través de una incisión inferior a 3 mm, no siendo necesario en la mayoría de ocasiones la utilización de sutura. La aplicación de lentes intraoculares especiales plegables hace que no sea necesario ampliar la incisión, lo cual da más estabilidad al ojo y disminuye considerablemente la incidencia de astigmatismo postoperatorio. Además la recuperación visual es mucho más rápida que con otras técnicas quirúrgicas, permitiendo al paciente reincorporarse a la vida cotidiana en pocos días.

¿Qué es la Catarata?

Entendemos por catarata cualquier alteración en la transparencia del cristalino. El cristalino tiene la función, junto con la córnea, de llevar los rayos de luz hacia la retina. Su opacificación por tanto ocasiona una pérdida de visión, la cual afortunadamente es reversible gracias al avance de las modernas técnicas de microcirugía ocular.

¿Cuáles son sus causas más frecuentes?

Sin duda el tipo más habitual de catarata es la catarata senil o catarata relacionada con la edad. Se conocen varios factores que pueden influir en su aparición pero su causa exacta es todavía desconocida. Aunque la edad de su aparición es variable, puede decirse que por encima de los 65 años se presenta en más del 70% de la población. Es frecuente que la catarata tenga un carácter familiar, soliendo aparecer en este caso a edades más tempranas. Las radiaciones solares suponen también un factor de riesgo importante en su aparición.

Otras causas importantes de catarata adquirida son la diabetes, las producidas por el uso prolongado de algunos medicamentos, los traumatismos oculares y algunos agentes físicos como la exposición solar o cualquier otro tipo de radiaciones.
Otros tipos de catarata menos frecuentes son las congénitas, presentes desde el nacimiento.

¿Qué síntomas ocasionan las cataratas?

El paciente con cataratas refiere una pérdida de la visión de forma lenta y progresiva. La visión se percibe como nublada, desenfocada o como si se mirara a través de un velo. Otro síntoma que con frecuencia puede aparecer es una cierta mejoría en la visión de cerca. Esto de debe a que la catarata conlleva un cambio en el índice de refracción del cristalino que ocasiona con frecuencia la miopización del paciente. Puede aparecer deslumbramiento debido a que las opacidades del cristalino dispersan la luz incidente. La dificultad en la conducción durante la noche es frecuente en el inicio de la catarata. Los pacientes también pueden referir distorsión de las imágenes y alteración en la percepción de los colores. En algunos tipos de catarata la visión puede mejorar en ambientes de poca luz al estar dilatada la pupila.

¿Cuál es el tratamiento de la catarata?

El tratamiento de la catarata es siempre quirúrgico. La cirugía de la catarata en la actualidad se realiza con gran seguridad y se consigue la restauración de la función visual en más del 90% de los pacientes.

¿Cuándo se debe operar?

Para la intervención quirúrgica no es necesario esperar a que la catarata esté muy avanzada o madura. Debemos valorar, junto con el paciente, sus condiciones y necesidades visuales para la vida cotidiana. En todo caso es un error esperar demasiado o a que la catarata «madure», puesto que se priva al paciente de una recuperación visual temprana, siendo además técnicamente más difícil la intervención quirúrgica y, por consiguiente, mayor el riesgo de complicaciones.

¿Qué técnica quirúrgica es la más conveniente?

La técnica más segura, eficaz y moderna es la facoemulsificación con implante de una lente intraocular. Esta es la técnica habitualmente utilizada y consiste en la fragmentación y aspiración del cristalino mediante una sonda que emite ultrasonidos. Esto permite realizar la intervención a través de una incisión inferior a 3 mm, no siendo necesario en la mayoría de ocasiones la utilización de sutura. La aplicación de lentes intraoculares especiales plegables hace que no sea necesario ampliar la incisión, lo cual da más estabilidad al ojo y disminuye considerablemente la incidencia de astigmatismo postoperatorio. Además la recuperación visual es mucho más rápida que con otras técnicas quirúrgicas, permitiendo al paciente reincorporarse a la vida cotidiana en pocos días.

Facoemulsificación de la catarata

Introducción de la lente intraocular

Despliegue de la lente dentro del ojo

¿Qué función tiene la lente intraocular?

La lente intraocular se introduce en el lugar que ocupa el cristalino para sustituir su función refractiva. Al mismo tiempo, con un cálculo adecuado, sirve para corregir la miopía, hipermetropía y/o astigmatismo que pudieran existir previamente. También con el implante de lentes multifocales o trifocales podemos corregir la dificultad en visión próxima. Esto permite que en la mayoría de los casos los pacientes puedan disfrutar de una buena visión a cualquier distancia sin necesidad de utilizar gafas permanentemente.

Lente intraocular

Lente intraocular en su posición correcta

¿Qué tipo de anestesia se requiere?

En la gran mayoría de los casos realizamos la intervención con anestesia tópica, en la que sólo se utiliza un colirio anestésico. En algunas ocasiones se utiliza anestesia local, generalmente la anestesia peribulbar, técnica en la cual el anestésico se distribuye alrededor del globo ocular.

¿Es necesario el ingreso hospitalario para la intervención?

Actualmente realizamos la intervención quirúrgica de cataratas de forma ambulatoria. De esta forma el paciente sólo pasa unas horas en la clínica. Al día siguiente el paciente es controlado en la consulta.