No es nada recomendable dormir con lentes de contacto. Es habitual encontrar personas que tienden a descuidar el mantenimiento de sus lentes de contacto. Unas praxis comunes, en este sentido, suelen ser:
- Usar las lentes más de lo recomendado
- Tener una higiene insuficiente
- Dormir con ellos puestos

Dormir con lentes de contacto, primero de todo, reseca los ojos. Se suele pensar que esto es lo más grave que puede ocurrir. Pero en realidad, el hecho de dormir con las lentillas en los ojos, puede aumentar el riesgo de sufrir una infección en los ojos hasta 8 veces, y con unas consecuencias que pueden llegar a ser muy graves.
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Toggle¿Puedo dormir una siesta con lentes de contacto?
El ojo necesita hidratación y oxígeno para estar sano. Con las lentes de contacto mientras se duerme, se priva al ojo de una parte importante de estos dos elementos. El parpadeo asegura una buena hidratación y fluidez de oxígeno en el ojo. Mientras, las lentillas, hacen de barrera y no dejan pasar estos dos elementos a través de la córnea. Pero, si además se duerme, suprimiendo el parpadeo, todavía se agudiza más la minimización de estos elementos. Por lo tanto, ya sea por dormir toda la noche o media hora de siesta, no es nada recomendable hacerlo con las lentes de contacto. El tiempo que uno duerma con las lentes, es independiente del riesgo a contraer una infección.
Lentes de contacto blandos o de uso prolongado
Hay muchas personas que piensan que el material de estas lentes, es más transpirable que el de las lentes duras. Esto es un error, el material con el que están hechos no cambia el daño que se provoca al ojo mientras se duerme con ellos. Lo mismo ocurre con los lentes de uso prolongado, parece que por su nombre se puedan usar permanentemente, y esto, como ya hemos visto, no es saludable para el ojo, sean del tipo que sean los lentes.
Sólo las lentes de contacto especialmente diseñadas para ello (lentes terapéuticas) y siempre bajo una correcta supervisión podemos hacer un uso continuado.
Problemas más frecuentes que podemos encontrar:
- Hipoxia corneal: La reducción en la aportación de lágrima y oxígeno a la córnea conduce a la aparición de inflamación límbica, edema y adelgazamiento corneal.
- Queratitis infecciosas: La hipoxia, las micro erosiones por las lentes de contacto y la posible contaminación por microorganismos, puede provocar pérdida de visión, fotosensibilidad, dolor ocular y ojo rojo
- Conjuntivitis papilar gigante: Es una alteración muy frecuente que puede provocar sensación de ardor, quemazón, ojo rojo y secreción. Requiere retirar el uso de las lentes de contacto. Por la acción mecánica de estas se disminuye su tolerancia.
- Infiltrados estériles: Pequeñas úlceras periféricas en el contexto de pequeñas erosiones.
- Ojo rojo agudo: Reacción inflamatoria de la córnea y conjuntiva. Es una reacción de hipersensibilidad provocando dolor, fotofobia y lagrimeo.
Un buen hábito de aseo y cuidado con el uso de lentes de contacto:
- Lavarse las manos con jabón y agua abundante cuando vayamos a tocar los lentes
- Mantener y limpiarlas sólo con líquido especial para lentes de contacto
- Mantener limpios las lentes frotándolos con la solución especial para ello, antes de guardarlos en el estuche
- Guardar las lentes en el estuche, cada apartado para cada lentilla, sin mezclar donde va cada lentilla, y guardarlos bañados con la misma solución que hemos usado para limpiarlos
- Mantener limpios y desinfectados los estuches de las lentes de contacto.
Si ha comenzado a utilizar lentes de contacto y tiene preguntas sobre su uso, ventajas o posibles efectos secundarios, no dude en consultarnos; estaremos encantados de brindarle asesoramiento.
Antonio Salvador Valle | Optometrista
Patricia Valle Chaparro | Optometrista



