Lentes de contacto para niños

Lentes de contacto para niños

¿Son adecuadas las lentes de contacto para niños?

Las lentes de contacto para niños son una realidad cada vez más Lentes de contacto niñosextendida.
Se fabrican para todas las edades, no solo para adultos. Sabemos que las
gafas no suelen ser del agrado del niño. Sobretodo si se trata de un niño con una gran actividad. En realidad, lo que realmente importará a la hora de optar por lentes de contacto es si el joven se sabe manejar bien con su utilización y su cuidado.

¿Qué edad es la más adecuada para empezar a usarlas?

Esta es una pregunta frecuente entre los padres que nos visitan, cuando sus hijos muestran un interés por usar lentes de contacto. En realidad no se trata tanto de la edad sino de la madurez del niño para manejarse con ellas. Recordemos que las lentes de contacto demandan una limpieza diaria y un cuidado especiales. Los niños se adaptan rápidamente a sus demandas, pero es preciso que al principio sea un adulto quien supervise su adaptación a las rutinas necesarias. Normalmente aconsejamos iniciar su uso a partir de los 12 años de edad.

Hay gran cantidad de niños menores de 18 años que ya están usando lentes desde muy jóvenes. A nivel físico, un niño de muy temprana edad puede tolerar las lentes sin ningún problema. En algunos casos, niños muy pequeños tienen que usarlas por problemas de cataratas congénitas o algún otro problema ocular al nacer.

 

Beneficios:

  • A nivel estético, las lentes de contacto permiten que el niño siga con su mismo aspecto físico. Al contrario que al usar gafas. La gafa puede provocar una cierta timidez porque el niño se ve cambiado.
  • Las lentes de contacto ofrecen todos los ángulos de visión enfocada, lo cual es especialmente importante a la hora de practicar cualquier deporte. También a la hora de jugar, correr, saltar…
  • Desaparece la posibilidad de rotura que había con la gafa y los posibles costes consecuentes.

 

¿Dónde puedo encontrar lentes de contacto para mi hijo?

Lo más fácil es pedir hora con uno de nuestros especialistas en oftalmología pediátrica. Este os asesorará de las diferentes opciones que existen en el mercado, de las mejores para tu hijo teniendo en cuenta su estilo de vida y de la graduación necesaria. También os ofreceremos un seguimiento durante la adaptación.

Para empezar, sugerimos hacerlo en período de vacaciones. De este modo podemos estar cerca de él los primeros días con la ventaja de practicar su adaptación por la mañana sin las prisas del estrés diario en período de escuela.

En definitiva, si estás pensando en cambiar las gafas por lentes de contacto a tu hijo, lo principal a tener en cuenta es como se maneja con la responsabilidad. ¿Mantiene unos buenos hábitos de limpieza, mantiene su habitación mínimamente ordenada o lleva un buen seguimiento de los deberes escolares?

Si el caso es el contrario y el niño necesita constantes recordatorios para mantener un orden, entonces puede que no esté preparado para usar las lentes de contacto.

Si el niño lleva bien un orden rutinario, entonces puede ser un buen candidato. En general, ¡los niños suelen adaptarse bien a ellas!